
Erika Meger apretó los dientes y, lentamente, dejó en la mesa el texto. Se quedó mirándolo un minuto y frunció los labios. Eran las tres y media del Jueves. Llevaba algo menos de 2 años trabajando de redactora jefe. Cogió el teléfono y llamó al jefe de noticias Anders Damls.
-Hola soy Meger ¿Puedes venir a mi despacho inmediatamente?
Colgó y esperó pacientemente hasta que Damls entró con paso tranquilo y despreocupado. Erika consulto su reloj.
- Treintaitrés- dijo.
- ¿Qué?- Preguntó Damls.
- Treintaitrés minutos. Has tardado treintaitrés minutos en levantarte de la mesa y arrastrar tus pies hasta aquí.
- No me has dicho que fuera urgente. Estoy bastante ocupado.
- No te he dicho que no fuera urgente. Te he dicho que vinieras a mi despacho inmediatamente, y cuando yo digo inmediatamente es inmediatamante, no esta noche ni la próxima semana ni cuando a ti te plazca levantar el culo de la silla.
- Oye, me parece que...
- Cierra la puerta.
Erika esperó hasta que Anders Damls hubo cerrado la puerta. Lo examinó en silencio. Sin duda era un jefe de noticias muy competente, llevaba más de 20 años dirigiendo algún que otro departamento dentro del grupo. Anders Damls tenía entre sus manos una tremenda cantidad de tareas con las cuales hacía malabarismos sin que ninguna de ellas se cayera.
El problema de Anders Damls era que ignoraba sistemáticamente las decisiones tomadas por Erika Meger. Durante esos meses había tratado de encontrar la fórmula de colaborar con él: había razonado amablemente, había probado a darle órdenes directas, lo había animado a que se replanteara las cosas por el mismo. Lo había intentado todo para que él entendiera cómo quería ella que fuera el periódico.
Sin ningún resultado.
- Meger, no me gusta tu tono.
- ¡Qué bien! Porque, para tu información, te diré que a mi no me gusta ni tu tono ni tus excusas ni tus mentiras.
- Me da la sensación de que piensas que estoy maquinando alguna conspiración contra ti.
- Sigues sin contestar a mi pregunta ¿cómo es posible que uno de nuestros reporteros se haya pasado todo el día trabajando sobre Salander sin que yo esté al corriente?
- Anders Damls suspiró y dejó ver un rostro atormentado.
- De acuerdo - Dijo Erika Meger- Me expresaré con más claridad; no tengo la intención de estar discutiendo continuamente contigo. A ver si entiendes este mensaje: si se repite una vez más, te destituiré del puesto de jefe de noticias. Será muy sonado y se armará un revuelo de mil demonios, pero luego se calmará y tu acabarás volviendo al departamento de fotografía del que nunca tendrías que haber salido. No quiero tener un jefe de noticias en el que no confío, que no está dispuesto a colaborar y que, además, se dedica a minar mis decisiones. ¿lo has entendido?
- Anders Damls hizo un gesto con las manos que insinuaba que las amenazas de Erika Meger eran absurdas.
- Crees realmente que vas a salirte con la tuya...Si este periódico sale cada día es porque yo y otras piezas indispensables de esta máquina nos matamos trabajando. La junta directiva va a...
- La junta directiva hará lo que yo diga. Estoy aquí para refescar al periódico. Puedo desacerme de la carroña y reclutar sangre nueva de fuera si así lo deseo. Y te voy a decir una cosa Damls: Cuantos más días pasan más carroña me pareces.
Erika se calló. Su mirada se cruzó con la de Anders Damls. Parecía furioso.
- Eso es todo -dijo Erika Meger- Te sugiero que reflexiones sobre todo lo que acabo de decirte.
- No pienso...
- Tú verás. eso es todo ahora vete.
Se dio media vuelta y salió del despacho. Esa misma noche y, tras hablar con el presidente de la junta directiva, fue cesado fulminantemente, al día siguiente la noticia se publicó como una escueta noticia en las páginas interiores del periódico.
"Anders Damls, jefe de noticias del SMP, fue cesado anoche por la redactora jefe del periódico, Erika Meger. Desde la Junta directiva del grupo se ha argumentado que el cese se realiza con normalidad, buscando refrescar la gestión del SMP que debe hacerse de vez en cuando en todos los ámbitos de la redacción. No se descartan más cambios en las próximas semanas en otros Departamentos. Al parecer, y basándose en la buena gestión realizada por Damls en este servicio, se le ofreció seguir vinculado al Grupo haciéndose cargo de la dirección del departamento de internacional, recientemente dejada por Dijgör Gancaj. Sin embargo, Anders Damls habría rechazado la oferta, prefiriendo regresar a la plaza de fotógrafo que posee en el departamento de audiovisuales del periódico."
Adaptación libre de un pasasaje de Millenium 3 La reina en el palacio de las corrientes de aire de Stieg Larsson. (Cualquier parecido con la realidad del Servicio Extremeño de Salud es pura coincidencia)


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