
- Yo soy una mujer muy feliz y muy buena y quiero lo mejor para todos y todos me quieren mucho... Lo único es que lloro mucho.
- ¿Y por qué lloras?
- Porque echo de menos a mi mamá.
- ¿Sí?
- Sí, mi mamá me quería mucho. Me cogía todo el rato, todo el día estaba sentada aquí en sus piernas.
- Pero eso sería cuando eras pequeña.
- No... cuando tenía ya 4 años. A mí me quería más que a mis hermanas, yo era su favorita porque conmigo estaba siempre (lágrimas y el pañuelo en la mano).
- Qué bien...
- Sí... Es que yo tuve meningitis y sarampión y pulmonía y ella me ponía siempre en sus rodillas y me cuidaba y eso a mí no se me olvida (emocionada) y me acuerdo mucho y la echo mucho de menos y por eso lloro.
- ¿Era buena?
- Sí, era muy buena y muy guapa. Yo me parezco a ella (con una sonrisa entre las lágrimas). Y la echo mucho de menos. Y lloro mucho.
- ...
Tiene 79 años, vive en una residencia sociosanitaria y está diagnosticada de demencia degenerativa primaria (probable enfermedad de Alzheimer). Alguien le puso una vez la etiqueta de “ánimo depresivo” porque llora mucho porque se acuerda de su mamá. Yo siempre que la encuentro en un pasillo está sonriendo y llamando guapos a todos los que allí trabajamos. Le encanta darme besos que yo encantada le devuelvo con muchos abrazos. Hoy no he podido evitar una lágrima mientras me hablaba muy cuerda con ánimo muy tranquilo.
- ¿Y por qué lloras?
- Porque echo de menos a mi mamá.
- ¿Sí?
- Sí, mi mamá me quería mucho. Me cogía todo el rato, todo el día estaba sentada aquí en sus piernas.
- Pero eso sería cuando eras pequeña.
- No... cuando tenía ya 4 años. A mí me quería más que a mis hermanas, yo era su favorita porque conmigo estaba siempre (lágrimas y el pañuelo en la mano).
- Qué bien...
- Sí... Es que yo tuve meningitis y sarampión y pulmonía y ella me ponía siempre en sus rodillas y me cuidaba y eso a mí no se me olvida (emocionada) y me acuerdo mucho y la echo mucho de menos y por eso lloro.
- ¿Era buena?
- Sí, era muy buena y muy guapa. Yo me parezco a ella (con una sonrisa entre las lágrimas). Y la echo mucho de menos. Y lloro mucho.
- ...
Tiene 79 años, vive en una residencia sociosanitaria y está diagnosticada de demencia degenerativa primaria (probable enfermedad de Alzheimer). Alguien le puso una vez la etiqueta de “ánimo depresivo” porque llora mucho porque se acuerda de su mamá. Yo siempre que la encuentro en un pasillo está sonriendo y llamando guapos a todos los que allí trabajamos. Le encanta darme besos que yo encantada le devuelvo con muchos abrazos. Hoy no he podido evitar una lágrima mientras me hablaba muy cuerda con ánimo muy tranquilo.


2 comentarios:
Me ha recordado a alguno de los personajes del libro que estoy leyendo: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Que complejo y desconocido es el sistema nervioso....y que suerte tienen tus ancianos de contar con tu sensibilidad y empatía, que seguro que es mucho más "efectiva" que esos fármacos para la demencia que se empeñan en dar los neurologos. Un saludo.
Gracias, Mayka.
Publicar un comentario en la entrada