jueves, 13 de agosto de 2009

Historias de fonendoscopio. Aladino y la lámpara maravillosa.

Aladino tenía un tumor de pulmón que ocupaba todo el hilio derecho. Después de ser estudiado por los médicos, estos decidieron enviarle a cirugía para ser intervenido.
Los cirujanos se reunieron para discutir el caso y llegaron a la conclusión de que no era operable. Cuando lo hubieron decidido, emitieron un informe para que Aladino fuese trasladado urgentemente a radioterapia, se pusiese en tratamiento y disminuyese el tamaño de ese asesino silencioso y lento que a punto estaba de no dejarle respirar.
Como llegaba la hora de comer, ningún cirujano quería llevar el parte. Avisaron a la secretaria del departamento para que informase al residente de guardia y este hiciese de cartero a primera hora de la tarde.
La secretaria tuvo que acompañar a los hijos al colegio por lo que llegó tarde a trabajar y no encontró al residente hasta última hora de la noche. Este dijo que lo haría al día siguiente porque ahora tenía que ir al quirófano.
Al día siguiente el residente salía de guardia y olvidó el encargo. Se marchó para casa tranquilo pero, al llegar, recordó el mandato. Llamó a un amigo residente de psiquiatría que estaba de guardia y le pidió que se acercase al despacho y llevase el informe a radioterapia. Cuando el residente llegó al despacho la puerta estaba cerrada. Tres minutos antes, el cirujano jefe había salido y había cerrado con llave.
Pasó un día más y el residente, creyendo que el encargo estaba hecho, se olvidó del tema. Nadie se acordó del informe que, al pasar tanto rato abandonado encima de la mesa, las mujeres de la limpieza clavaron en el corcho. Y se camufló entre el resto de hojas.
Habían pasado diez días desde que el informe fuera escrito, cuando un cirujano, al leer en el corcho las guardias del mes que le correspondían, reparó en el informe que permanecía al lado y cayó en la cuenta. Rápidamente cogió el papel y llamó a la secretaria para pedirle explicaciones. La secretaria dijo que se lo había encargado al residente. El residente dijo que se lo había encargado al otro residente. Y el otro residente no dijo nada porque no le encontraron para preguntarle. Al final, la culpa recayó en las mujeres de la limpieza porque lo cambian todo de sitio.
El residente, esta vez sí, cogió el informe y lo llevó al departamento de radioterapia. Llamó a la puerta pero nadie contestó. Abrió con prudencia pero nadie había. Decidió, por ello, dejar el informe encima de la mesa para que lo vieran y se marchó. La mala suerte se convirtió en ráfaga de aire que creó el residente al cerrar la puerta y que empujó el informe de la mesa al suelo y del suelo a los pies de una estantería, donde sólo una pequeña punta del pliego quedó visible.
Así pasaron otros siete días hasta que un residente del departamento de radioterapia, al agacharse a recoger un bolígrafo, reparó en la presencia semiescondida del papel. Lo recogió y lo leyó. Sólo entonces, comenzó las gestiones necesarias.
Aladino fue citado, para someterse a las pruebas necesarias para comenzar el tratamiento, quince días después.
Los resultados fueron emitidos cinco días más tarde.
Se reunieron los médicos para valorar el caso y encontraron un tumor en el hilio derecho del pulmón, tres metástasis hepáticas y una metástasis cerebral. Llegaron a la conclusión de que Aladino no tenía tratamiento. Le declararon enfermo terminal.
Con la objetividad e ironía características de los médicos experimentados, uno de ellos exclamó: A Aladino sólo le queda frotar la lámpara y pedirle al genio nacer de nuevo.
Desde que Aladino ingresó en el hospital hasta el momento de este comentario pasaron cuarenta días.

1 comentarios:

Aura dijo...

¿Quién no ha conocido a Aladino alguna vez?

Saludyotrascosasdecomer invita a otros a copiar, reproducir o adaptar cualquier contenido original de este blog, con la única condición de citar la fuente y, siempre y cuando, las partes utilizadas se distribuyan gratis o al costo, pero no con fines de lucro.

Cualquier persona u organización que desee copiar, reproducir o adaptar cualquier parte de este blog con fines comerciales, deberá primero obtener la autorización de Saludyotrascosasdecomer.

Licencia de uso

Creative Commons License saludyotrascosasdecomer is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.

Estamos en

certificado por
GuiaBlog
juegos flash