Si usted estuviera de viaje y tuviera un "problema" como no saber cuánta azúcar echar a la mermelada o no supiera cuál es la tienda de esa ciudad donde mejores zapatos comprar, supongo que no se le ocurriría ir al consulado o la embajada de España para que le resolvieran ese problema, ¿no? (vale, me doy cuenta de que he orientado sesgadamente la respuesta, ¡vale!).
Si su respuesta es "¡no, por supuesto! ¿Cómo voy a molestar al funcionario (no ya al diplomático) con estas nimiedades?", respóndanme entonces a la siguiente pregunta: ¿Se le ocurriría ir al médico de familia para pedirle unas pastillas "para la fuerza de voluntad" o para consultarle por tener cosquillas? Si su respuesta a la anterior pregunta fue, sin embargo, "!Sí, cómo no, para eso lo pago¡", entonces le recomendamos se lea este artículo que habla de un principio ético básico, universal e inexcusable como es la justicia distributiva, y luego hablamos...
Resulta que las oficinas del Foreing Office en el extranjero están colapsadas porque los subditos británicos no dejan de acudir estando de vacaciones para cosas tan curiosas como las que he nombrado. Y los diplomáticos se han quejado. Y el subsecretario de Asuntos Exteriores británico, Chris Bryant, se ha manifestado en defensa de ellos:
«Nuestras embajadas no están para informar sobre la previsión del tiempo o para dar consejos sobre educación infantil. El personal consular está para ayudar a los británicos que tienen un problema real, desde las víctimas de un crimen y sus familias hasta quienes han sufrido un accidente o han perdido el pasaporte»
(...)
"Dar a conocer públicamente estos datos es necesario para concienciar a los británicos que viajan que contacten únicamente con su personal diplomático cuando la situación lo requiere"
Digo yo... a ningún consejero de sanidad le he oido manifestarse en contra del abuso de las consultas de Atención Primaria... y eso que están colapsadas por nimiedades.
Si su respuesta es "¡no, por supuesto! ¿Cómo voy a molestar al funcionario (no ya al diplomático) con estas nimiedades?", respóndanme entonces a la siguiente pregunta: ¿Se le ocurriría ir al médico de familia para pedirle unas pastillas "para la fuerza de voluntad" o para consultarle por tener cosquillas? Si su respuesta a la anterior pregunta fue, sin embargo, "!Sí, cómo no, para eso lo pago¡", entonces le recomendamos se lea este artículo que habla de un principio ético básico, universal e inexcusable como es la justicia distributiva, y luego hablamos...
Resulta que las oficinas del Foreing Office en el extranjero están colapsadas porque los subditos británicos no dejan de acudir estando de vacaciones para cosas tan curiosas como las que he nombrado. Y los diplomáticos se han quejado. Y el subsecretario de Asuntos Exteriores británico, Chris Bryant, se ha manifestado en defensa de ellos:
«Nuestras embajadas no están para informar sobre la previsión del tiempo o para dar consejos sobre educación infantil. El personal consular está para ayudar a los británicos que tienen un problema real, desde las víctimas de un crimen y sus familias hasta quienes han sufrido un accidente o han perdido el pasaporte»
(...)
"Dar a conocer públicamente estos datos es necesario para concienciar a los británicos que viajan que contacten únicamente con su personal diplomático cuando la situación lo requiere"
Digo yo... a ningún consejero de sanidad le he oido manifestarse en contra del abuso de las consultas de Atención Primaria... y eso que están colapsadas por nimiedades.


3 comentarios:
Algo parecido ha hecho nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores.
http://www.maec.es/es/Home/Paginas/embajada_puede_ayudarte.aspx
Sí señor, Miguel, qué gran información!
Me reafirmo, pero ahora en otra línea: a ver si alguno encuentra alguna vez en alguna página web de algún servicio autonómico de salud información sobre "lo que los centros de salud pueden hacer" y "lo que no pueden hacer".
Gracias
Anoche estuve de guardia.
A las 3:00 de la madrugada acude un paciente por dolor en la mano que se golpeó hacía una semana. Por supuesto, no había consultado previamente con su médico.
Le digo educada y tranquilamente que me parece incorrecto que consulte a esa hora cuando llega una semana con los síntomas.
¡No veas como se puso el energúmeno!
Totalmente enfadado, diciendo que para eso estamos ahí, que le duele y viene y ya está.
Le planteo entonces: no es lógico llamar a la policía a las 5 de la madrugada por el robo de una bicicleta de 3 días antes; usted no despertaría al juez de guardia porque hace un mes encontró unos huesos en su jardín; usted no llamaría a un cerrajero la madrugada de un sábado por una puerta atascada 5 días antes.
En fin, ¡para qué gastar saliva!
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