Según un estudio realizado por el Office of Technology Assesment (OTA, organismo creado por el congreso de los Estados Unidos y disuelto después), esta cifra se estimaba como promedio para 1993, en 802 millones de dólares. Estos resultados se fundaban en datos transmitidos de manera confidencial a los autores por 10 grandes laboratorios. Otro estudio realizado por el ex director de investigación y desarrollo de Hoffman La Roche, Jürgen Drews, presenta cifras de 700 millones para 1997. Ahora bien, estas cifras en el caso de los medicamentos huérfanos (medicamentos en los que parte de la financiación está asegurada por fondos públicos) muestran ser tres veces menores que las del estudio OTA. ¿Cómo explicar esta diferencia? Esencialmente por el hecho de que, para los nuevos medicamentos clásicos, no huérfanos, los industriales incluyen en el capítulo I+D gastos considerables que en realidad corresponden a la promoción. En efecto, numerosos estudios, los llamados fase IV, son encargados y realizados en función -y sólo en función- de los objetivos del marketing.
Leído en El gran secreto de la industria farmacéutica, de Philippe Pignarre


2 comentarios:
Javier, el libro de Marcia Angel es bien esclarecedor al respecto y sobre la "falsificación" de datos en que incurre la industria al dar esas cifras de 800 millones.
Es mucho menos...lo que ocurre es que esa cantidad es un buen "argumento" para luego fijar los precios que quieren...
Cordiales saludos
fernando comas
Ese es un libro (uno más) que tengo pendiente desde hace tiempo. Cuando compras un libro deberían venderte también el tiempo para leerlo, ¿no crees? Gracias por la recomendación y un saludo.
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