La diferencia entre Dios y un médico, es que Dios no se cree un médico.
Esta mañana ha venido a la consulta un paciente y me ha pedido tiempo. Tiene treinta y cinco años y un cáncer de recto que ha recidivado y ha dado metástasis hepáticas. Sólo quiere tres meses más de vida para ver a su hijo cumplir los ocho años.
Esta mañana ha venido a la consulta un paciente y me ha pedido tiempo. Tiene treinta y cinco años y un cáncer de recto que ha recidivado y ha dado metástasis hepáticas. Sólo quiere tres meses más de vida para ver a su hijo cumplir los ocho años.
Es el mismo paciente que saldrá del hospital e irá al bar de al lado y pedirá un cortado o una cerveza, según los gustos. En la tienda del barrio comprará el pan y el periódico y en el supermercado un kilo de naranjas, sopa de sobre y golosinas para el crío. Después montará en el coche y llenará el depósito de combustible en la gasolinera. Más tarde, en la ferretería comprará un par de tornillos para arreglar una estantería rota. Y al llegar a casa, sin palabras, esperará el beso que la mujer deja siempre en sus labios.
A mí me ha pedido tiempo. Y la gente quiere que no nos creamos dioses.


5 comentarios:
Espero que pueda tener esos meses...
Como oncólogo, es una situación, por desgracia, que vivo de forma bastante frecuente. Cuando ni siquiera podemos saber a ciencia cierta la supervivencia de un paciente concreto, se nos pide por parte de ese paciente saber si llegará a la boda de su nieta o al nacimiento de su hijo... y no sabemos qué responder.
... Mi Toño quería llegar a la comunión de su hija... lo consiguió pero su cáncer de lengua se lo llevó hace poquico...
Es difícil cuando son tan jóvenes.
Aunque consiguiera esos tres meses; luego pediría otro mes más; y aunque lo tuviera, le haría falta otra semana; y si llegara suplicaría otro día y una vez más necesitaría una hora, un minuto y un segundo... porque nunca nos saciamos del todo cuando pedimos tiempo para estar con los que amamos. (Ruiz Zafón en la Sombra del viento).
A pesar de todo, puede sentirse afortunado si tiene tanto amor (que dar y recibir), aunque le falte el jodido tiempo...
uf... qué duro, cuanta tristeza...
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