El oeste de África es una de las zonas más pobres e inestables del planeta. Precisamente por eso también es una zona especialmente atractiva para el tráfico internacional ilegal de todo tipo de artículos y sustancias. O quizá sea al reves, pobreza e inestabilidad como resultado de este triste negocio. Un informe publicado este mismo año por Naciones Unidas analiza varios flujos ilegales en esta zona: cocaína procedente de Sudamérica con destino Europa que "hace escala" en África, petroleo robado en Nigeria, tráfico ilegal de cigarrillos que vienen de Europa y Asia, trata de blancas, venta de armamento ligero, material contaminante europeo que se "recicla" en algunos países de África,... Un informe bastante completo, parece.
Transnational trafficking and the rule of the law in West Africa.
El informe también incluye un capítulo dedicado a los medicamentos falsos o defectuosos que se elaboran en Asia y que son distribuidos en países africanos. Medicamentos que contienen poca o ninguna cantidad de principio activo. Los medicamentos más falsificados son sobre todo antimaláricos, antituberculosos, antirretrovirales y antibióticos. Por eso, aparte de la pérdida de vidas directa que conlleva no tomar una medicación eficaz, hay que tener también en cuenta las resistencias que pueden inducir las pastillas de baja potencia en enfermedades como la malaria o la tuberculosis. Esto hace que los medicamentos que tienen una pequeña cantidad de principio activo sean probablemente más dañinos para la población general que las falsificaciones puras.
No hay ningún estudio que haya analizado sistemáticamente el porcentaje de medicamentos falsificados en los mercados africanos, pero algunos muestreos indican números que van desde el 23% al 50%.

Pues eso, falsificaciones intencionadas, elaboraciones de fármacos que a veces no cumplen los más mínimos criterios de calidad, robos y tráficos paralelos de medicamentos originales que son mal almacenados o que superan ampliamente las fechas de caducidad,... Un auténtico desastre que genera muchos beneficios y que, no podemos olvidar, ha sido facilitado, cuando no directamente originado, por esa política de precios y monopolios de los medicamentos amparada por la OMC de la que hemos hablado más veces.
Merece la pena echar un vistazo al informe. Como anécdota encontramos que según la Interpol también Al-Qaeda está involucrada en el tráfico de medicamentos falsos. Acabáramos, la culpa es de bin Laden.
Transnational trafficking and the rule of the law in West Africa.
El informe también incluye un capítulo dedicado a los medicamentos falsos o defectuosos que se elaboran en Asia y que son distribuidos en países africanos. Medicamentos que contienen poca o ninguna cantidad de principio activo. Los medicamentos más falsificados son sobre todo antimaláricos, antituberculosos, antirretrovirales y antibióticos. Por eso, aparte de la pérdida de vidas directa que conlleva no tomar una medicación eficaz, hay que tener también en cuenta las resistencias que pueden inducir las pastillas de baja potencia en enfermedades como la malaria o la tuberculosis. Esto hace que los medicamentos que tienen una pequeña cantidad de principio activo sean probablemente más dañinos para la población general que las falsificaciones puras.
No hay ningún estudio que haya analizado sistemáticamente el porcentaje de medicamentos falsificados en los mercados africanos, pero algunos muestreos indican números que van desde el 23% al 50%.

Pues eso, falsificaciones intencionadas, elaboraciones de fármacos que a veces no cumplen los más mínimos criterios de calidad, robos y tráficos paralelos de medicamentos originales que son mal almacenados o que superan ampliamente las fechas de caducidad,... Un auténtico desastre que genera muchos beneficios y que, no podemos olvidar, ha sido facilitado, cuando no directamente originado, por esa política de precios y monopolios de los medicamentos amparada por la OMC de la que hemos hablado más veces.
Merece la pena echar un vistazo al informe. Como anécdota encontramos que según la Interpol también Al-Qaeda está involucrada en el tráfico de medicamentos falsos. Acabáramos, la culpa es de bin Laden.


3 comentarios:
Gracias, Javier, por tus reflexiones.
Qué vergüenza, que alguie se aproveche del sufrimiento de los demás! POrque estoy seguro de que estos "medicamentos" los venden a precio de oro.
Con tu permiso, me gustaría incluir esta entrada en mi blog, por supuesto haciéndote referencia. Por favor, si estás de acuerdo dímelo.
Saludos!!
Hola Anna, faltaría más... usa lo que quieras y como quieras, que para eso está. Saludos y gracias a las dos por leernos.
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