Esta semana he tenido la oportunidad y la suerte de ir a un curso diferente: por fin un docente (Lourdes Bermejo) que sabe mucho acerca de contenidos, pero también de cómo hacérnoslos llegar a los discentes. De 25 horas que el curso duraba, las primeras 22 las dedicó a realizar trabajos en grupo, a provocar el debate entre todos, a hablar de nuestras experiencias, a meditar sobre las experiencias de las personas que son objeto de nuestro trabajo centrándolas en el foco de atención, a remover nuestras conciencias de profesionales... las 3 últimas horas del curso fueron dedicadas a una exposición teórica que resumía y realzaba los puntos imprescindibles de lo que no debemos olvidar.Teniendo en cuenta que el contexto del curso es la atención a las personas desde las instituciones sociosanitarias (y hablamos principalmente de las personas mayores), aquí expongo algunas de las reflexiones que se propusieron y que han cambiado en unas pocas horas algo dentro de mí (todavía ando reposando todo lo vivido en el curso):
* ¿Qué es calidad de vida? ¿Cuáles son sus dimensiones?
* ¿Cuál es la diferencia entre envejecimiento activo y envejecimiento saludable?
* ¿Cuál es la diferencia entre independencia y autonomía?
* ¿Qué podría aportar mi disciplina a estas personas?
* ¿Cuáles son los pasos que hay que seguir para realizar un plan de atención individualizado en estos centros?
Las respuestas, entre todos. Lo que yo aprendí, la próxima semana. ;D


1 comentarios:
Parece una experiencia muy interesante y, sin duda, enriquecedora. Seguiré atenta tus impresiones ;)
Besos!!
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