Aunque las noticias pierden su actualidad, con demasiada premura, y reconozco que llego tarde a comentarla, no es menos cierto que, más vale tarde que nunca. Me refiero en esta entrada, a la campaña “El placer está en tus manos”, financiada por la Junta de Extremadura, a través de su Consejo de la Juventud y el Instituto de la Mujer, el cual encargó a una tienda madrileña, que comercializa objetos eróticos, la iniciativa para sensibilizar a los jóvenes con prácticas sexuales saludables, con un coste entorno a los 14.000 euros, pagados con dinero de las arcas públicas. Según la directora del Consejo, doña Laura Garrido, este programa pretende “construir un espacio de intercambio y participación; facilitar la adquisición, desarrollo e interiorización de hábitos saludables, autoestima y seguridad; y analizar las discriminaciones de género que se dan en el ámbito de la sexualidad".
Pues bien. Un profesor farmacéutico de una universidad americana, entrevistó a médicos generalistas, especialistas en medicina interna, médicos de urgencias y médicos oftalmólogos pidiéndoles que contestaran a la siguiente pregunta: Para la mejoría de una úlcera que se produce en la córnea, ¿es mejor tapar el ojo con una gasa o dejarlo al aire libre sin tapar?. El 98% respondió inmediatamente que, lógicamente, es mejor taparlo, por dos razones:
a) el ojo tapado es menos curioso y mira menos, con lo que se mueve muy poco y la úlcera no se irrita al friccionar contra la conjuntiva;
y b) el ojo tapado tiene menos posibilidades de infectarse:
El farmacéutico hizo después, una búsqueda sistemática de este caso y vio una docena de trabajos en la literatura mundial sobre las diferencias demostradas de verdad entre la cura del ojo tapado y no tapado. El 100% de las demostraciones evidenció que el ojo destapado cura en la mitad de tiempo.
Entonces, yo me pregunto, ¿en base a qué estudio extraen sus conclusiones las responsables de dicho proyecto educativo-sexual-afectivo?. ¿Sigue criterios de opiniones de expertos, de los que opinan, según su experiencia clínica, que es mejor tapar el ojo?. ¿Y si resulta que el resultado final es el contrario al esperado, y no solo disminuye la afectividad, sino que aumenta la agresividad?. Y ojo, que no hablo de valores morales, porque me he prometido en esta entrada, ser como mínimo, científico objetivo. Mientras tanto, un grupo de profesionales sanitarios extremeños, cuando terminan de trabajar, emplean su tiempo personal, su dinero y su familia, para formarse en metodología GRADE, para elaborar información farmacoterapéutica rigurosa y utilizable, extraída de estudios científicos rigurosos, para evitar la subjetividad propia de la mente humana, y dirigida a los clínicos, para ayudarles en su toma de decisiones diaria, y todo esto, para beneficio de los extremeños.
Recuerdo la canción Jesucristo García, de Extremoduro, esa que decía, “cuanto más, necesito para ser Dios…”.
Lo dicho, una temeridad y una gran injusticia.


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