Un poco de ciencia en miércoles, sin que sirva de precedente...
El Servicio Navarro de Salud acaba de publicar un excelente boletín que merece la pena leer. Se trata de un repaso a las evidencias que respaldan el uso de ciertas cifras objetivo en la prevención farmacológica en el área cardiovascular y en la osteoporosis. Una revisión muy trabajada y que aporta numerosa bibliografía al respecto.
Los autores son expertos en prevención cardiovascular y en el negocio que esto supone y han tratado el tema en varias ocasiones en los últimos años:
Antiagregación en prevención primaria y secundaria. (Sacylite 2007)
Riesgo cardiovascular, un enfoque para la toma de decisiones en el tratamiento de la hipercolesterolemia. (Sacylite 2004)
La idea del colesterol y el papel de los hipolipemiantes en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular.(Sacylite 2004)
Prevención primaria con estatinas en diabetes, hipertensión arterial, mujeres y ancianos. Dosis, selección y seguridad de estatinas. (Sacylite 2004)
También es interesante el penúltimo Bit publicado. Aquí, estimando los factores de riesgo vascular más relevantes para la población de Navarra, se proponen unas tablas de riesgo cardiovascular adaptadas a esta población. El riesgo coronario calculado con estas tablas puede ser hasta tres veces menor que el estimado por la función original de Framinghan:
Estudio Riesgo Vascular en Navarra (RIVANA). Aplicación en la práctica asistencial.

El Servicio Navarro de Salud acaba de publicar un excelente boletín que merece la pena leer. Se trata de un repaso a las evidencias que respaldan el uso de ciertas cifras objetivo en la prevención farmacológica en el área cardiovascular y en la osteoporosis. Una revisión muy trabajada y que aporta numerosa bibliografía al respecto.
Los autores son expertos en prevención cardiovascular y en el negocio que esto supone y han tratado el tema en varias ocasiones en los últimos años:
Antiagregación en prevención primaria y secundaria. (Sacylite 2007)
Riesgo cardiovascular, un enfoque para la toma de decisiones en el tratamiento de la hipercolesterolemia. (Sacylite 2004)
La idea del colesterol y el papel de los hipolipemiantes en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular.(Sacylite 2004)
Prevención primaria con estatinas en diabetes, hipertensión arterial, mujeres y ancianos. Dosis, selección y seguridad de estatinas. (Sacylite 2004)
También es interesante el penúltimo Bit publicado. Aquí, estimando los factores de riesgo vascular más relevantes para la población de Navarra, se proponen unas tablas de riesgo cardiovascular adaptadas a esta población. El riesgo coronario calculado con estas tablas puede ser hasta tres veces menor que el estimado por la función original de Framinghan:
Estudio Riesgo Vascular en Navarra (RIVANA). Aplicación en la práctica asistencial.



2 comentarios:
Muy buena la recopilación que los autores de lo que se ha escrito, publicado, metaanálisis, revisiones sistemáticas … sobre el riesgo cardiovascular…
Lo mejor, a mi entender el último párrafo.
El gran problema de fondo con el que se enfrenta el clínico actual a la hora de formar su juicio clínico es que le resulta difícil separar, en las evidencias y recomendaciones, lo que pertenece al necesario debate científico, de la madeja de intereses que rodean la medicina contemporánea, inmersa en un contexto de mercado. Es por ello que, en este contexto, el clínico ha de desarrollar una habilidad nueva, y es descontar el sesgo de mercado en las recomendaciones que se refieren a los tres ámbitos más susceptibles para la introducción de prácticas de medicalización no justificadas: los objetivos terapéuticos, los criterios de intervención y la propia definición de enfermedad o factor de riesgo, utilizando una guía fundamental: la prudencia clínica
No obstante en uno de los Sacylites que se comentan también se afirma también que:
No está plenamente definida la relación de LDL elevado con la enfermedad CV, ni las consecuencias para la mortalidad coronariay no coronaria de niveles de LDL muy bajos (¿?)
Es evidente que hay que conseguir que nuestros pacientes tengan los valores de colesterol mejores, que en función de su edad, sus otros factores de riesgo, antecedentes etc deben ser un objetivo terapeútico en función de las Guias existentes en el momento y aceptadas por la comunidad científica.
Creo que no se puede decir a una persona con 300 de colesterol y 200 de LDL y 30 de HDL, con por ejemplo obesidad, fumador y antecedentes familiares claras que haga ejercicio, que ande, que insista en la dieta, y que como vamos a ponerle medicación que va estar toda la vida con ella.
Y cada vez que viene a la consulta vemos que sigue gordo, que sigue fumando y que no cumple las recomendaciones y que los valores de colesterol incluso aumentan, y seguimos sin darle nada porque la medicación, por ejemplo es cara, y nuestro sistema farmacéutico nos aconseja no gastar..
Es evidente que cuando a esta persona le da una patatús, y no hemos tomado en ningún momento la intención de prescribirle ningún fármaco, nos pueden reclamar por al menos no haber intentado conseguir disminuir los valores de colesterol con algún medicamento.
Por eso a mi me encanta el último párrafo del artículo porque lo que nos dice en que debemos integrar lo publicado científicamente, y la prudencia clínica.
Y dentro de ella puede estar incluida alguna intervención farmacéutica, porque al paciente, en concreto le conocemos nosotros..
Hace poco tuve la oportunidad de felicitar personal a uno de los autores del artículo porque ha conseguido al menos a mi hacerme pensar y revisar una multitud de datos. Y he aplicado lógicamente mi sentido común en la aceptación o no de los diferentes apartados.
Lógicamente, los fármacos están para usarse... cuando se deba. Qué perogrullada, ¿no?
Creo que el problema de fondo que tratan todos estos boletines es cómo los enormes intereses creados, la falta de tiempo de los profesionales y las ganas (comprensibles) de ver resultados medibles en nuestro trabajo, resultan muchísimas veces en la prescripción de fármacos para conseguir simplemente unos números mejores, las cifras mágicas. Y que eso realmente redunde en la salud de los pacientes en muchos casos no deja de ser una teoría.
Hace poco supe de un paciente tratado con antidiabéticos orales que tomaba, según afirmaban sus familiares, casi un kilo de azucar diario. Salvando las distancias (sea cierto o no lo del kilo de azucar, que es como para el libro guinnes) es algo que todos vemos habitualmente por ahí, gente tratada con antidiabeticos, estatinas, bisfosfonatos, etc, y que no hace nada más por su salud que tomar las pastillas.
Como dice un amigo mío, nos venden un martillo y pretendemos arreglarlo todo a martillazos.
Un saludo y gracias por el comentario.
Publicar un comentario en la entrada