Capítulo ocho: El Padrino I
Si repasan algunas de las entradas de los días previos observarán que la vida parece empeñada en ser argumento para novela negra. En nuestra modesta escala manejamos unos cuantos ejemplos con aspiraciones de universalidad, como todas las buenas historias. O será que las personas tendemos a actuar según esquemas muy parecidos, trabajemos en Basilea o en el concejo de Valdés.
La tradición caciquil está muy arraigada en esta zona que coloquialmente denominamos el Lejano Oeste, palabras de mayor precisión geográfica pero infinitamente menos pegadas a la realidad que Osaka o Calabria. Como de costumbre y para tranquilidad de nuestras seguidoras y sin embargo madres, pongamos que exagero.
Uno de los factores principales es la endogamia, lo cual produce generaciones enteras dedicadas a perpetuar ancestrales pautas de comportamiento, mantener el estado y la velocidad de las cosas y que además facilita enormemente la celebración de asambleas: a veces basta con una sala de estar espaciosa. Resulta muy pedagógico examinar la composición de los plenos municipales, asociaciones vecinales u otros foros de participación ciudadana; confrontarlos con los medios de comunicación locales y por último añadir a los representantes nunca elegidos de la autoridad económica: medianas industrias, últimas explotaciones ganaderas, oficinas de farmacia. Los árboles genealógicos resultantes ilustran una llamativa concentración de los organismos con capacidad de decisión; si dejamos crecer las ramas en dirección a la capital gracias al abono de las relaciones de conveniencia, también conocidas como amistad, tendremos un bosque de frondosidad considerable. Y una cuando menos decidida apuesta por la familia.
De las figuras que pueblan semejante paisaje destacaré la del conseguidor, un individuo clave para entender las relaciones en ocasiones paradójicas de sumisión o pertenencia. El conseguidor se mueve en este entramado social sin necesidad de ostentar cargo alguno; una suerte de atajo hacia la administración que se presenta una noche de tormenta en tu casa para darte una subvención que nunca hubiera llegado por el conducto oficial. Te la entrega en mano. Te la da él. Y luego, si junto al calor de la cocina de leña, entre vasos de vino, se habla por casualidad de las próximas elecciones o de una votación pendiente, nadie podría decir que no fue producto de la conversación distendida, de la agradable compañía, incluso del viento.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Memorias de un coordinador extraño
Etiquetas:
Quemar después de leer
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Saludyotrascosasdecomer invita a otros a copiar, reproducir o adaptar cualquier contenido original de este blog, con la única condición de citar la fuente y, siempre y cuando, las partes utilizadas se distribuyan gratis o al costo, pero no con fines de lucro.
Cualquier persona u organización que desee copiar, reproducir o adaptar cualquier parte de este blog con fines comerciales, deberá primero obtener la autorización de Saludyotrascosasdecomer.
Licencia de uso
saludyotrascosasdecomer is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial 3.0 España License.
|
||
| juegos flash |

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada