martes 30 de noviembre de 2010

La crisis de la blogosfera sanitaria

Sí, habéis leído bien. La blogosfera sanitaria española está en crisis. Y no es una crisis por tentaciones nacionalistas periféricas (como las llaman algunos). Es una crisis de ideas y de identidad. Y de las fuertes.

Y si no, ¿por qué iban a echarse unos flores entre ellos y otro piedras a todos los demás? ¿Porqué no nos dejamos de "gaitas? ¿No hay nada de lo que hablar ni nada que hacer que hablar de nosotros mismos? ¿Se están agotando los temas de qué tratar? ¿Tanta competencia hay entre nosotros que hay que comenzar a dar codazos o establecer alianzas entre nosotros? ¿Hay crisis de ideas o es que no hay ideas?

Por otro lado, mientras hoy mismo el primer congreso de la blogosfera, el de la masiva desvirtualización, el que marcó un antes y un después, recibe uno de los premios a las mejores ideas del 2010 de parte de Diario Médico. Pero al mismo tiempo, el homenaje sirve para pararse y para preguntarse: ¿y ahora qué? ¿En qué derivará todo ésto? ¿Da como para tener una reunión anual (o casi cada mes, como está pasando ahora con tanto evento dospuntocero)? ¿Sirve para algo lo que hacemos? ¿Hay vida más allá de los blogs?

Permitidme que os extraiga un trozo de un artículo que preparamos Laura y yo, ambos miembros de este blog, para la revista Salud 2000 de la FADSP:

Como toda corriente de alto ritmo de crecimiento, [la blogosfera sanitaria] corre el peligro de crecer en superficie y dejar hueco su interior, formando así una burbuja pronta a explotar sin haber contribuido apenas a modificar el paisaje. Existen muchos blogs sanitarios en nuestro país, sí, pero a menudo están dispersos e inconexos (por lo que salvo contadas experiencias no se puede hablar de una red o corriente o siquiera comunidad propiamente dicha), muchos son flor de pocos días, se basan mayormente en intercambiar opiniones sin contribuir apenas a generar contenidos de valor, falta una rigurosa evaluación de su impacto sobre el conocimiento científico y la utilidad para el sistema sanitario y hay una falta de autocrítica alarmante tanto en las formas como en los contenidos. Por tanto, aunque la blogosfera, si ésta existe, ha tenido un nacimiento esperanzador, sólo el tiempo dirá si es una moda pasajera o realmente contribuirá a remover el panorama sanitario para que éste recupere sus principales valores y objetivos.

lunes 29 de noviembre de 2010

Seminario Ciencia y Marketing. Farmacriticxs y no gracias.

Ha sido este un fin de semana excepcional, el pasado viernes tuve la suerte de poder asistir al seminario "Ciencia y marketing" Conflictos en la educación la práctica profesional y las políticas de los medicamentos, organizado por No gracias y farmacriticxs y con el apoyo del maestro Comas, tuvimos un plantel de ponentes excepcional desde Juan Gervas a Llamazares, pasando por Galo Sánchez, y por algunos ponentes y potentes estudiantes de Medicina.
Salí animado, con la sensación de que hay partido aunque vamos perdiendo por 4-1, el pasado martes nos metieron el último gol, el parlamento europeo aprobó una ley a favor de abolir el deseo... perdón, peor aún, aprobó la publicidad directa al público de medicamentos con receta por 564 votos a favor, 41 en contra y 45 abstenciones, bucearé para ver quienes fueron los 41 valientes que votaron en contra, aunque sólo sea para darles las gracias.
Por dar alguna sugerencia, necesitamos implicar a más masa crítica más estudiantes de otras disciplinas, asociaciones de pacientes, de mujeres, de mediopensionistas, etc...Como digo, lo positivo es ver que existen estudiantes con pensamiento crítico... hay partido.

domingo 28 de noviembre de 2010

El cazo de Lorenzo



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Existen personas
extraordinarias.
Basta con cruzarse con una… … para volver a tener ganas
de sacar la cabeza del cazo.
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Le muestra sus puntos fuertes.
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Le ayuda a expresar sus miedos. Ella cree que tiene mucho talento.
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El cazo sigue estando ahí, pero es más discreto…
… y sobre todo, ¡ya no se atasca en todas partes!
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Por fin, Lorenzo puede jugar con los demás.

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Ahora le encuentran un montón
de cualidades. No obstante…
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… Lorenzo sigue siendo el mismo.
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sábado 27 de noviembre de 2010

Celebraciones colegiales, ¡aspirina, herbario, arriba boticario!


Mañana es la celebración colegial de la patrona de todos los farmacéuticos, la Inmaculada Concepción, ciertamente, a estas alturas, el que más y el que menos tiene muy manchado el babi de la primera comunión. En mis tiempos de estudiante en Salamanca esto se celebraba en la puerta de la facultad a menos 5 grados bajo cero, con las caras y las batas pintadas y calimocho hecho a base de vino de brick y cocacola, después de un rato de cánticos y alabanzas ya no había frio. Por supuesto, cada uno pagaba de su bolsillo el dinero de la celebración.
Comprendo lo positivo de las fiestas por lo mucho que tienen de confraternización y, hasta podría entender que se pagase el festejo-comilona por parte del Colegio profesional, pero no deja de sorprenderme lo mucho de, ya no antiguo, sino arqueológico (visitas a yacimientos, conferencias de notarios-registradores de la propiedad, misas, banquetes... sólo falta un auto de fe con hoguera y todo) que tiene la celebración, indicativo sin duda de lo antiguo y fosilizado de la gente y de las instituciones que las organizan.

viernes 26 de noviembre de 2010

¡Qué país!



Rouco Varela, este señor que, en sus ratos libres hace de Paco Clavel, ha dicho haciendo de Rouco Varela y mirando con devoción a la copa del Mundo que España es una«sociedad ambientalmente paganizada»
Lo dicho ¡Qué país!

jueves 25 de noviembre de 2010

Esa punzada en el estómago

Preparas café, te sientas, abres el cuaderno y rebuscas en la memoria una palabra, un gesto, aquel instante, esa punzada en el estómago que sea el inicio de la pequeña historia de cada día: el ramo de flores marchitas atado en el quitamiedos herrumbroso de una curva en la carretera, la furgoneta dorada que lleva a los niños a la escuela, el sol que aparece por sorpresa encima de las montañas al cruzar el puente, el domicilio urgente que te aguarda al llegar al centro, la paciente que tiene un adenoma pleomorfo de parótida que ha crecido hasta descansar en su hombro izquierdo, el loco que siempre habla de dragones, la madre asustada porque su hija de catorce años le contó anoche que se acostaba con su novio, el hombre que pregunta cuántos años le pueden quedar de vida porque quiere hacer testamento, la llamada de un amigo desde Argentina, la cirigüeña se usa para curar las verrugas, el regreso a casa y una canción de Teenage Fan Club, un vaso de vino tinto, la siesta, sus manos.

miércoles 24 de noviembre de 2010

Memorias de un coordinador extraño

(Extraño: De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio)

Capítulo tres: Matar un ruiseñor

Siempre que oigo la palabra suministros se ilumina la memoria cinéfila con la imagen de James Garner en La gran evasión, un personaje capaz de conseguir prácticamente cualquier objeto dentro de un campo de concentración nazi. Un tipo de película directa y entretenida que vale lo mismo para una tarde invernal como para una sesión doble en un cine de los que ya existen pocos. Alguien así, con la mezcla exacta de seducción, descaro y aptitudes para el hurto, sería muy bien recibido en esta empresa. Lo inmoral, lo inconveniente y lo necesario en ocasiones juegan la misma partida.

Yo sé que las cosas no pueden ser así. Estoy firmemente convencido y podría defender esta postura ante un interlocutor de manera diáfana. Soy consciente, además, del riesgo de caer en una espiral de, por llamarla de alguna forma, delincuencia bondadosa. Antes de comenzar este trabajo, algunas personas que me conocen y me quieren (no necesariamente una cosa suele llevar a la otra, aunque se hayan dado casos) me aconsejaron prudencia. La cautela debe ser un arma poderosa en las manos adecuadas, sospecho que en las mías es el primer escalón hacia el inmovilismo. Puedo ser cínico, puedo fingir una actitud circunspecta o moderada aunque mi en interior, nuevamente el cine, se proyecten secuencias completas protagonizadas por Chuck Norris o cualquier otro para el cual la conversación sea una herramienta lejana; puedo, llegado el momento, desplegar cierta paciencia convincente. Unos minutos, nada heroico.

Me sobrepasa que para conseguir determinado material, sencillo y pertinente, supongamos un contenedor amarillo para residuos peligrosos, sea precisa una inversión de energía, tiempo y solicitudes por triplicado que meses después no derivan en un final feliz, que sólo alimentan un circuito que evidentemente no funciona. Garner, por volver a los actores, lo hubiese solucionado con picardía, una conversación de pasillo dejada caer como por casualidad y bastantes dosis de imaginación.

Quiero pensar que es la creatividad la que ha depositado un contenedor amarillo en el maletero de mi coche. Eso o la saludable influencia del cine en mi vida. Para cualquier otra cuestión, hablen con Atticus Finch, mi abogado.

martes 23 de noviembre de 2010

Infartos y estatinas, no siempre más es mejor

El colesterol provoca infartos y otras enfermedades cardiovasculares que conducen a la muerte.
Las estatinas son medicamentos que bajan el colesterol.
Así que las estatinas evitan infartos y otras enfermedades cardiovasculares que conducen a la muerte.
El razonamiento fisiopatológico nos lleva a pensar que el anterior silogismo es válido. Y lo es, sólo en parte. A las personas que han tenido previamente un problema cardíaco, las estatinas pueden retrasar lo inevitable (prevención secundaria), pero no así en las que nunca han tenido infartos (prevención primaria).

Otro silogismo que puede parecer válido a simple vista es el siguiente:

Si las estatinas son efectivas en la prevención secundaria de la enfermedad cardiovascular
y la hipercolesterolemia es un factor de riesgo de recurrencias de problemas coronarios,
cuanto más bajemos el colesterol más infartos evitaremos.

¡Pues tampoco! Resulta que cuadruplicar la dosis de simvastatina a aquellos que ya han sufrido problemas cardiovasculares (de 20 a 80 mg al día) sí que baja el colesterol, pero ésto no lleva más que a una mísera bajada no significativa y clínicamente irrelevante en un 6% en los eventos cardiovasculares.

De nuevo la lógica no se cumple en la medicina. La vida (y la muerte) es algo mucho más complejo que subir de aquí y bajar de allí.

(Artículo obtenido vía @rincodesisifo)

lunes 22 de noviembre de 2010

El área de salud de Plasencia Premio de calidad del SNS

Una buenísima noticia para empezar la semana. La Estrategia Integral de Mejora de la Seguridad del Paciente Polimedicado del área de Plasencia que incluye 5 líneas de actuación principales:
  • Línea Clínico-Asistencial: Se basa en dos programas de intervención nuestro programa de apoyo al paciente polimedicado y el programa de seguridad que estamos desarrollando en el área.
  • Línea socio Comunitaria: Por las distintas estrategias establecidas para conseguir la participación comunitaria.
  • Línea Formación e Investigación. Por las diversas actividades formativas y de Investigación que estamos desarrollando. Entre otras nuestras Jornadas de Uso Adecuado del Medicamento que este año hacen su quinta edición y los distintos proyectos de investigación en la adecuación terepéutica de los pacientes polimedicados.
  • Línea de Información, Comunicación y Difusión. Por el uso de nuevas tecnologías y de foros de comunicación hermanos a este como el de Polimedicado y seguridad o el de las Jornadas de UAM.
  • Línea de Gestión. Por el apoyo decidido de esta estrategia desde las distintas herramientas de gestión.
Ha sido galardonada con uno de los premios a la calidad del SNS. Es este un premio a toda un área, a una manera de trabajar y sobre todo a un equipo de personas que intentan todos los días trabajar en equipo de verdad, y aprender y mejorar con las aportaciones del compañero.
Felices estamos;-)

sábado 20 de noviembre de 2010

Memorias de un gordo feliz (4ª Parte)

Parte IV.
Y es que, como dije al principio, soy Gordo; intento adelgazar, llevo años intentándolo, y por fin ahora lo estoy consiguiendo, gracias precisamente a la ayuda de una especialista en nutrición, que ha conseguido motivarme, sin necesidad de eufemismos, ni ser condescendiente, ni hablarme de mi sordera en su consulta o de la marca de mi coche. (por cierto, Gracias). Creo que intuye que la pérdida de audición no ha provocado que me ensanche, ni el engorde ha producido la sordera.
Me lo tengo que tomar con humor, para todos aquellos que se asombran de que yo, y otros muchos que padecen esta enfermedad y otras tantas mas o menos graves, seamos personas felices con nuestros problemas. Y ser feliz, o hacer humor a costa de uno mismo, no quiere decir que no nos preocupemos, ni busquemos ayuda, e intentemos salir de este pozo que es la obesidad. Simplemente es una forma de vivir, y vivir mejor, intentando progresar.
Y, al final, por lo visto, también estoy algo sordo. Aunque todavía no me lo ha confirmado el otorrino…

*PINGÜE SUM : Del latín, Soy Gordo.
Por José Antonio Atanasio Moraga

Memorias de un gordo feliz (3ª Parte)

Parte III.
Contesté, de forma simple ante tanto asombro por la desproporción que existe entre mi peso y altura: Sr. Doctor, cuyo nombre desconozco por no haberse presentado , sé que estoy gordo, y cuáles son los inconvenientes de la obesidad, y también conozco mi índice de masa corporal porque me lo miden cada dos por tres, probablemente debido a la sencillez de su cálculo; ahora bien, amigo doctor, ¿Influye esta variable en mi pérdida de audición?; pues, si no es así, olvide el cálculo de todo índice relacionado con la masa corporal y mi persona, y absténgase de hacer cualquier recomendación acerca de mi hermosura y rotundidad, y permita que sean el especialista oportuno, y mi médico de “cabecera” quienes determinen, junto a mi mismo, las pautas a seguir para corregir todos esos problemas que Vd. se empeña en explicarme en un rapto de erudición, y que de sobra ya conozco e intento solucionar.
-¿Puede Vd. curar la sordera haciendo que adelgace?. No es posible, verdad; pues proceda entonces a inspeccionarme el oído y la nariz, a ver si damos, entre todos Vds. que me miran y yo, que sufro de su atención, con una solución para estos vértigos. Y déjese de hacer investigaciones y cálculos que no le corresponden.
Por José Antonio Atanasio Moraga

viernes 19 de noviembre de 2010

Memorias de un gordo feliz (2ª Parte)

Parte II.
Comprobé que no me había confundido, y con todo el respeto del que fui capaz, haciendo gala de la buena educación, e intentando utilizar el tono menos irónico posible, tuve que contestar con una obviedad: Que era patente que estaba gordo, no siendo preciso para tal apreciación el concurso de grandes médicos, ni haber tomado clases en buenas facultades.
Atácame entonces el facultativo, no muy ducho en el arte dialéctico, aunque sí al parecer en el de la afrenta, con una perorata acerca de la ignorancia, el desconocimiento, y la falta de conciencia con las que se encuentra en pacientes como yo, que ni quieren reconocer estar gordos, ni los padecimientos que esto conlleva.
Y claro, aludiendo como estaba a mi ignorancia, haciendo gala de padecer él mismo esa enfermedad del alma que, junto a la soberbia, amparándose en la capacidad de levitación sobre el bien y el mal, permite a quienes la padecen precisamente ignorar las muy conocidas costumbres del respeto y las buenas formas, no pude menos que contestarle acerca de su discurso, pues no había podido o querido entenderme, quizá influido por la constante mirada de la médico Mir que ocupaba la silla de su derecha, y a la que después de interpelarme a mi, se dirigía en voz muy baja, aunque perfectamente audible: Es un caso muy interesante; el índice de masa corporal le da x; pfff, madre mía ,contestaba ella descorazonada: debe de comer mucho, pesará unos 130 (y yo supongo que serían kilos, que a lo mejor eran libras;). La verdad es que empecé a pensar que en cualquier momento se descolgarían con una típica frase de los matanchines, a la hora de calibrar los guarros: En romana da por lo menos 10 arrobas.
Pero, por suerte no lo hicieron.
Por José Antonio Atanasio Moraga

Memorias de un gordo feliz (1ª Parte)

Comenzamos aquí una colaboración de un amigo y compañero, no sanitario que se enfrenta al sistema sanitario como paciente y que nos cuenta sus experiencias muy clarificadoras.
Esperamos que esta colaboración sea sólo el principio.

PINGÜE SUM*
Voy a decir algo crudo: Soy Gordo. Lo digo sin tapujos, ni eufemismos; también soy “fuertecito”, pero sobre todo soy gordo. No me pongo la mano en los ojos, a modo de venda, para escabullirme de ver la vergüenza de los que me rodean, porque el gordo soy yo y no la tengo. El que se arrebole ante tal muestra de generosidad cárnica, puede dejar de mirar, de escuchar o leer.
Yo no ofendo, ni trato de forma denigrante, a modo de ganado, a aquellas personas que padecen la falta de lustre, ni estoy constantemente recordándole al sordo que está sordo, o al ciego que no vé, o al que tiene la pierna rota que no puede andar.
Y, es más, soy un gordo feliz, lo que a ojos de los profesionales médicos, farmacéuticos, terapéuticos, u enteradillos, constituye un pecado mortal de necesidad, que me va a llevar a la mas absoluta de las desdichas.
-No te lo tomes a broma, suelen decirme. Y claro, a base de escuchar, y escuchar, y oir, sólo oir al final pues es imposible prestar atención continuamente, he terminado por contestarles. Como el viernes pasado, el 15 de noviembre, cuando he acudido al otorrino del centro de especialidades de Villanueva y, como si de un mal chiste se tratara, me ha diagnosticado que estaba gordo (ya ven, toda la vida escuchando esa gracieta de que “el otorrino me ha dicho que estoy gordo”, y va y se me cumple). Estupefacto como estaba, hube de mirar corriendo la citación, presa de cierto nerviosismo, a ver si era cierto que estaba en el otorrino, o me había confundido de especialista.
Por José Antonio Atanasio Moraga

Estrategia de Polimedicados en Murcia


El pasado martes tuvimos la suerte de estar en Murcia en la inauguración de la estrategia regional de Polimedicados. Nos invitaron para contar nuestra experiencia en la gestión de programas de polimedicados y creo que aprendimos mucho más de lo que fuimos capaces de aportar.
Desde aquí darle las gracias a los compañeros Murcianos. Para el que le interese dejamos la presentación que hicimos Enrique y yo.
En dichas jornadas presentaremos además el curso sobre atención integral al paciente polimedicado, curso online que cuenta con el patrocinio (si, si patrocinio) (Enrique en su nido ponía Mecenazgo)de Chiesi. Copio y pego la declaración pertinente de potenciales conflictos de interés que ponía:

Queremos declarar y declaramos, en plenitud de nuestras facultades mentales, que no tenemos nada que ver con la entidad patrocinadora del curso, que no tenemos ningún tipo interés comercial con dicha empresa ni hemos sido beneficiario de ayudas, subvenciones o patrocinios anteriormente por la compañía susodicha, salvo el curso online de igual nombre que hicimos hace año y medio en Unidad Editorial (Correo Farmacéutico y Diario Médico). Por supuesto, tanto nosotros, como autores y coordinadores del curso, como el resto de autores, recibiremos una compensación económica derivada de la autoría y organización del curso. Tampoco, por descontado, poseemos acciones ni otros títulos especulativos en la misma. Respecto a la jornada, no hemos recibido ni recibiremos remuneración económica por participar en la misma. La organización corre con los gastos de desplazamiento (en un León tdi sport limited rojo), manutención y alojamiento derivados de nuestra asistencia. Atentamente, Antonio Villafaina y Enrique Gavilán

jueves 18 de noviembre de 2010

Cartas argentinas

El Trono se quedó rengo de la pierna izquierda por culpa de la polio. El Trono podría haber sido en la vida lo que hubiera querido, decía Capote. Lo que le faltaba en la pierna, le sobraba en la cabeza, continuaba mientras con el índice señalaba la suya. A la gente le gusta hablar demasiado, como usted dice lo de que en España de medicina y de fútbol todo el mundo sabe, y contaban por ahí que de tan listo y de tan cojo se volvió loco. Pero es mentira, se lo hacía. Un poco como Jero y un poco como yo. La diferencia es que él no podía salir corriendo. Sin embargo, sabe usted, médico, se compró una bicicleta. Ataba el pie izquierdo al pedal y hacía fuerza con la derecha. Tenía que andar con cuidado de no caer en las cunetas; pero se las arreglaba bien. Una vez, me contó, había llegado hasta el mar.

Un invierno se enamoró de la maestra del pueblo de al lado. Cada día después de comer, se ataba el pie en el pedal y recorría los siete kilómetros que le separaban de la escuela. Regresaba siempre a media tarde, al filo del anochecer. Los que en el pueblo le querían, le veían pasar cada tarde con esa forma de pedalear tan esforzada, y sentían tristeza. Pensaban que el Trono era poco para la maestra y que le rechazaría. Los que en el pueblo no le querían, dos o tres tontos que en todos los sitios hay, se reían de él, de su pierna inválida y de su empeño estéril.

Llegó el verano y se supo que la maestra había viajado a Argentina, a cuidar a su padre enfermo. El Trono no abría la boca, no soltaba prenda, no contaba nada. Algunas tardes, atado y encima de la bici, se acercaba al buzón y dejaba una carta. ¿En qué andas, Trono?, le pregunté una vez. Mando cartas a Argentina. He descubierto que lo que escribo me sale mucho mejor que lo que hablo. Ya vas a ver cuando regrese en septiembre y aparezcamos en la plaza, yo montado en la bici y ella sentada en el manillar. Cuántos van a tener que callarse.


Como ocurre con todas las noticias pequeñas, la de las cartas que el Trono mandaba a Argentina, una por semana, se fue colando en las rendijas de las casas, bajo las puertas de los bares, en el badajo de las campanas y todos en el pueblo lo supieron. Cuando Trono entraba en el bar, a media tarde, con ese andar triste y orgulloso, alguno, mal pájaro, le preguntaba muchas cartas mandas y ninguna recibes, Trono, va a ser que esa historia sólo la tienes tú en la cabeza. Otro sonreía con malicia escondido tras los naipes o miraba con pena al rengo que, apoyado en la barra, hacía oídos sordos, a la espera de la venganza que le traería el otoño.

Una tarde de finales de agosto el cartero entró en el bar con un sobre en la mano y encaró al Trono. Trono, dónde te habías metido, llevo buscándote por el pueblo un buen rato. Toma, tienes carta de Argentina, dijo en voz alta mirando más a los que estaban en el bar que al destinatario de la misiva. Trono la cogió y se sentó, no fuera a fallarle la pierna mala. Indiferente a la expectación creada, rasgó el sobre y leyó como quien bebe con sed de días. Terminó, dobló el papel, lo metió en el sobre, se levantó y, triste y orgulloso, salió del bar sin decir palabra. Detrás quedaron su sombra y el silencio. Yo estaba allí con él y lo cuento como lo viví. Salí tras sus torpes pasos. ¿Qué pasó, Trono? ¿Buenas noticias? Vámonos al arcén, a sentarnos en el tresillo, que igual pasa. Qué va, Capote, que dice que no vuelve.

miércoles 17 de noviembre de 2010

Memorias de un coordinador extraño

(Extraño: De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio)

Capítulo dos: Hoy empieza todo

Esta semana se cumple un mes desde que comencé mis labores de coordinador. Lo más difícil ha sido explicarle a mi madre en qué consiste mi nuevo trabajo, primero porque darle explicaciones a una madre siempre resulta complicado, no suelen conformarse con vaguedades y tienen gran habilidad para introducir repetidamente la cuestión en la charla más insustancial; y segundo, porque detallar mis progresos en materias como la extorsión, el robo a pequeña escala y la hipocresía no la haría feliz, y eso que mi madre es bastante incondicional.

Desde luego, exagero. También hay grandes dosis de tiempo detenido, reuniones improductivas, conversaciones a seis bandas, incomunicación e iniciativas estancadas. Todo esto sin perder la sonrisa. Porque nada es comparable a la ingente cantidad de buena voluntad, esfuerzo y dedicación que mantiene el barco a flote. Si algo ha demostrado la historia del sistema es que esa inercia desinteresada es mucho más poderosa e insumergible que las fuerzas del Mal, simplemente más ruidosas. Tal vez sólo se trate de colocarse del lado correcto de la cuerda. Encontrarlo y a tirar.

Y en eso estamos, mamá.

martes 16 de noviembre de 2010

Día de la EPOC (Enfermedad Pulmonar Orientada al Consumo)

Atención, pregunta:

¿Cuál es uno de los iconos que más representa la sociedad del consumo?

¡Acertaste!: el centro comercial.

¿Y cuáles son dos de las estrategias de marketing más socorridas para intentar captar la atención del público y conseguir que consuma un determinado producto?

¡Efectivamente!: la promoción ayudada por un famoso y la degustación gratuita del producto.

Y, por último, ¿en qué se han convertido los "días de..." (los enamorados, de la madre, etc)?

¡Pleno!: son meras escusas para incitar al consumo.

Pues bien. Todos esos elementos se pondrán en juego en el día de la EPOC, entidad patológica que he querido rebautizar, sin éxito, como Enfermedad Pulmonar Orientada al Consumo precisamente por este cúmulo de circunstancias (¿no buscaban nombre para la EPOC?).

Y es que mañana, día 17, día de la EPOC, en un centro comercial de la capital del reino, y animado por una famosa, habrá una espirometrada gratuita (léase, se le hará una espirometría a todo el que lo desee, aunque sea algo que científicamente no esté demostrado que sirva para nada).

Es una pena frivolizar un tema tan importante de salud de una manera tan burda.

Dicho esto, a mi se me acaban las palabras.

lunes 15 de noviembre de 2010

Carta abierta a Leire Pajín Ministra de sanidad con motivo del Dia de la Diabetes

Estimada Ministra:
Con motivo del día de la diabetes hemos tenido profusión de actos de distinto corte y gusto, desde iluminar edificios emblemáticos de azul Viagra, pasando por carreras para diabéticos o desayunos saludables, hasta controles gratuitos como el que usted se hizo en esta foto que está colgada en la página de su ministerio.
Por todos es sabido que los responsables políticos sanitarios deberían de predicar con el ejemplo, basando sus decisiones en la evidencia científica más actual. Además, como usted sabe, la situación actual de crisis económica unido a los costes que suponen las tiras reactivas de glucemia y a la evidencia que nos dice que el autocontrol del nivel de glucosa en sangre capilar presenta una relación coste-efectividad desfavorable. Ha provocado que muchos servicios sanitarios autonómicos hayan restringido el uso de estas tiras para autocontroles.
Por ello, y con todo el cariño le digo, que quizás, esa foto en donde aparece haciéndose una glucemia capilar, una persona saludable como usted, quizás sólo quizás, no sea la más afortunada. Me atrevo a proponerle en relación con este tema dos cosas:
  1. Prohíba los días de algo, le confieso que como sanitario estoy harto de días mundiales y universales de la diabetes, la hipertensión, la halitosis, la disfunción mental etc. Ganaríamos todos mucho si dejásemos de hacer publicidad encubierta de todos estos procesos medicalizadores de la vida.
  2. En el caso de que no los pueda prohibir, que la foto y el acto en si, no fomente la medicalización, por ejemplo una carrera por la diabetes hubiese sido mucho mejor, (de paso beneficiaríamos la salud de todo el grupo de señores mayores con sobrepeso que seguro le rodea)
Si más reciba un cordial saludo.
PD: Del tema de farmacia hablamos en otro momento, que eso nos da para unas cuantas cartas más.

domingo 14 de noviembre de 2010

El último trabajo del maestro Berlanga


Otro que nos deja, la verdad es que no somos capaces de imaginar el cine sin Berlanga. El último trabajo que hizo el maestro fue esta emocionante campaña de Médicos sin Fronteras sobre las enfermedades olvidadas, denominada "Pastillas contra el dolor ajeno". Se venderán en farmacias a un euro.

viernes 12 de noviembre de 2010

FARMAINDUSTRIA MUEVE FICHA

Hoy tenemos una colaboración especial de un compañero que me pide permanecer en el anonimato porque, al parecer, en algunos servicios sanitarios los jefes "son de enfadarse" si no controlan todo, todo, todo (hasta las opiniones su gente) y, digo yo que después nos quejamos de Marruecos con lo de la libertad de prensa.
Pues nada compañero de fatigas que muchas gracias por la colaboración, te puse el seudónimo de Dark Side Suber, ya sabes que lo de Suber me pierde, siempre tendrás aquí un rincón para escribir lo que consideres, incluso si quieres ser menos moderado.

Ahí va!

A finales del año pasado salió publicado en el Boletín de la Comunidad Autónoma de Madrid , la constitución del Consejo Asesor de Farmacia, un órgano interno de asesoramiento, similar al existente en otras Comunidades Autónomas, con el objetivo de promover una prestación farmacéutica segura, eficiente y basada en la evidencia científica en ambos niveles asistenciales.

Esta noticia no debió de ser del todo agradable para Farmaindustria, que reaccionó con un recurso, cuyo resultado ha salido la luz en los últimos días en diversos medios de comunicación, con la inesperada nulidad de creación de dicho Consejo por parte del Tribunal Autonómico.

Aunque la sentencia del Tribunal considera que principal objetivo del Consejo Asesor es racionalizar el gasto farmacéutico y que se podría excluir de la prestación farmacéutica medicamentos alto impacto sanitario, social o económico, la nulidad según el periódico Expansión parece que se debe principalmente a un fallo en los procedimientos administrativos.

Mientras que la orden y las resoluciones versan sobre procedimientos, protocolos y recomendaciones, es relevante ver como la sentencia y las noticias se centran en cuestiones como la privación de la libre prescripción o el recorte en el catálogo de medicamentos, cuando no son competencias de las Comunidades Autónomas y no parece que se vulneren en la orden autonómica. Gran trabajo del gabinete jurídico de está asociación de empresarios.

También destaca la descripción en la prensa digital de este consejo como “un organismo que pretendía reducir la prescripción pública de medicamentos de marca” quizá con objetivo de incitar a la población y a determinados profesionales a sumarse en contra de la política de genéricos que se está impulsando desde los servicios públicos de salud pero que quizá resta beneficios a los laboratorios más poderosos.

Así con la sentencia FarmaIndustria consigue por lo menos una moratoria a la constitución del organismo, cierta propaganda en su lucha contra la contención del gasto farmacéutico e intenta generar en la población menor credibilidad a las administraciones sanitarias.

De forma sospechosa ninguno periódico recuerda que este tipo de medidas además de contribuir a la sostenibilidad del sistema, facilitan la utilización eficaz y segura de los medicamentos y la disminución de la variabilidad clínica y ,por tanto, la mejora de la salud de los ciudadanos.
Por Dark Side Suber

jueves 11 de noviembre de 2010

La mesa del médico

Dejaste el coche aparcado en la cuesta. La puerta del centro de salud estaba aún cerrada. Cálculo erróneo: se tarda menos de media hora. Mañana puedes levantarte más tarde. Manuela llegó a los poco minutos. Te saludó con un beso y abrió la puerta para empezar la mañana. Entraste en la consulta, abriste la ventana y alguna gota de lluvia se coló desde el alféizar. Los tipos del mono azul no habían empezado aún a trabajar. Te pusiste la bata y encendiste el ordenador. Cinco pacientes habían pedido cita.

Los médicos que tienen la mesa de la consulta ordenada y la historia clínica de cada paciente actualizada son médicos a los que sustituir es sencillo, porque fácilmente encuentras la información precisa, y tedioso, porque los pacientes no acuden si su médico no está.

Los médicos que tienen la mesa de la consulta desordenada y la historia clínica de cada paciente vacía como la nevera de los domingos o repleta de información como el cuarto de los juguetes son médicos a los que sustituir es agotador, porque nunca encuentras lo que necesitas, y divertido, porque los pacientes acuden uno tras otro a la consulta a ver cómo es el nuevo, para comparar, y lo hacen, a menudo, sin cita, como están acostumbrados.

miércoles 10 de noviembre de 2010

Memorias de un coordinador extraño

(Extraño: De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio)

Capítulo uno: Historias mínimas


En un Consultorio I languidece una camilla de exploración ginecológica. El motivo de su presencia allí excede en muchos párrafos los buenos consejos de algunos amigos, quienes me han sugerido brevedad por el bien del lector y en segunda instancia por mi propia comodidad. Pido disculpas por no haber pensado antes en ninguno de nosotros, soy básicamente un troglodita del planeta Bic transportado hasta la era blog. La camilla se emplea como archivo de historias clínicas, almacén de publicidad de la industria farmacéutica y hace las veces de mercadillo de materiales inverosímiles de diversa procedencia, algunos hasta podrían llegar a emplearse durante un acto médico.

En un Centro de Salud T, el equipo ha decidido (esto sería aún más largo que la historia de la camilla: para simplificar, pongamos que alguien ha tomado una decisión organizativa y los tradicionalmente remisos al cambio no han acertado a encontrar las antorchas a tiempo) participar en el Programa de Cribado de Cáncer de Cuello Uterino y para ello precisa acondicionar una sala y dotarla. Se contempla la posibilidad de solicitar a través de la Gerencia una camilla de exploración ginecológica.

En una Gerencia J, al recibir la petición por escrito y tras el pertinente repaso por el jugoso anecdotario del Consultorio I, alguien recuerda la existencia de la camilla y su palmario desuso. Algunas gerencias son lugares pequeños, donde siempre parece celebrarse una jornada de puertas abiertas para favorecer desde un despacho a otro los flujos de pensamiento vociferado y el tráfico de frutos secos. Perdón de nuevo, me he ido del mantra: concisión, concisión.

La sencillez que desprende la ecuación es tan sólo la punta del problema. M menciona la normativa que impide trasladar mobiliario de la empresa sin autorización previa, cada recurso está convenientemente inventariado e identificado para evitar la libre circulación de equipamiento con fines inapropiados y que impide la “solución rápida”, que a cualquier recién llegado su intrepidez e ignorancia le susurraban. Desde la Gerencia O confirman la normativa y en ese instante, con un poco de atención, se hubiese podido escuchar la puesta en marcha de los complejos, pesados y muy ancestrales mecanismos burocráticos. Dos justificaciones y un par de llamadas ¿cómo-va-lo-mío? después, la voz al otro lado del teléfono solicita, en aras de la agilidad del proceso, la referencia de la camilla. Las referencias son inmejorables, al fin y al cabo la pobre soporta un uso distinto para la que fue creada y en este momento creo firmemente en la existencia de una Asociación para la Defensa del Material Sanitario, subsecretaría Camillas, a la que apelar pero mi reciente amiga invisible se conforma con un número de registro, ni más, ni menos.

M apunta que los inventarios no están clasificados por Centros. Están agrupados por objetos. He tenido oportunidad de ver uno: un abigarrado conjunto de ficheros estilo biblioteca de barrio 1970 donde es fácil confundir la camilla en cuestión con el espirómetro de V, porque es improbable encontrar algo. Hay que pasar a la acción.

La visita al Consultorio I transcurre según el plan previsto: un lento trayecto montañoso digno de mejores fines y un ejercicio de gimnasia verbal a dos bandas, donde uno contesta al reglamentario buen día con un petitorio que abarca lustros de retraso histórico y otro, mientras esquiva malamente el chaparrón aprovecha para agacharse y sí, confirma que una de las patas de la protagonista de esta historia luce la tranquilizadora pegatina. Pese a su apariencia de vertedero comunitario, una de los nuestros.

¿Qué importa que sea prácticamente ilegible y que haya que apostar por un número que tal vez corresponda al fonendoscopio del Doctor G, en Cangas de Narcea? ¿Qué más da si el Centro T, en cuyas llamadas periódicas se señalaba el hecho irresponsable de que centenares de pacientes tuvieran que ser exploradas en el frío suelo, aún no ha comenzado a elaborar los pertinentes protocolos para poner en marcha el servicio? ¿Qué entraña este circuito ineficaz que mantiene ocupadas tantas ventanillas?

Afuera llueve. El teléfono suena.

martes 9 de noviembre de 2010

La visita medica del futuro

Alberto llevaba 8 años fuera de la asistencia sanitaria cuando volvió a su plaza del centro de salud de plaza de España. Había estado, además, trabajando en la gestión privada, con lo que no estaba muy al día en cuestiones clínicas.

Pero eso no parecía inquietarle. Había decidido devorar toda la información que le ofrecerían los delegados de los laboratorios, y asistir a todos los cursos y congresos a los que éstos le invitaran. Así pues, Alberto estaba dispuesto a recibir a los visitadores todo el tiempo que hiciera falta.

La primera semana, para su sorpresa, no vio a ninguno por el centro. Pensó que por las fechas, en plenas navidades, era normal que eso ocurriera. Pero la semana siguiente pasó igualmente sin recibir ninguna visita. Un día, un señor bien peinado y trajeado apareció por el centro. "¡Por fin!, pensó Alberto. Pero el visitador no llevaba maletín, tan sólo una agenda electrónica; en ella apuntó el nombre completo de Alberto, y le adelantó que a partir de ahora, si lo deseaba, iba a recibir "información técnica sanitaria independiente".

Le mosqueó eso de "independiente". Sonaba a información sosa, sin florituras, sin pichiguilis ni ofertas de viajes o cursillos con comida. Y así fue. Los nuevos visitadores distribuían información sobre medicamentos nuevos, exclusivamente, en un formato muy aséptico, uniformado, con contenidos que eran revisados por grupos de informantes independientes. Sin artificios. Sin gráficas manipuladas. Sin medias verdades. Información a secas. Los visitadores iban perfectamente identificados con un carnet homologado. No pertenecían a ninguna compañía concreta; en realidad estaban subcontratados o trabajaban en régimen de franquiciado, al servicio de un consorcio conformado por el ministerio, los colegios de médicos y de farmacia y los laboratorios farmacéuticos. Los primeros controlaban la información y subvencionan el proceso editorial, los segundos aportaban los informantes y expertos que supervisaban la información y formaban a los visitadores, y los terceros los subcontrataban. Por supuesto, nada de invitaciones a cursos o congresos o entregar libros...

Alberto no tuvo más remedio que buscarse la formación por su cuenta...

¿Suena a ciencia-ficción? Puede. Lo he dibujado un tanto idílico a drede. Pero la cosa va por ahí. A las compañías farmacéuticas les da ya un poco igual lo de la visita médica. Ya no tenemos poder para decidir. Ya no somos interesantes para la industria. Dejar regular este tema, como en su día se hizo con los pichiguilis a costa de la ley del medicamento y el código de autoregulación de Farmaindustria, es el caramelito que nos regalan. Pero no nos dejemos engañar: si lo hacen no es porque cedan a la presión, sino porque no les interesa. No vayamos pasitos atrás de la industria. Ellos ya están a otra cosa.

(Entrada inspirada en sucesivas entradas y documentos del blog de Fernando Comas -Pharmacoserías- y de Juan José Romero Crusat -Si lo sé no vendo-)

lunes 8 de noviembre de 2010

Mesa de debate: “Sostenibilidad del sistema sanitario"



Dentro de las V JORNADAS sobre Uso Adecuado del Medicamento, el próximo miércoles 10 Noviembre entre las 17,00 y las -20,00h.celebraremos la Mesa de debate titulada:“Sostenibilidad del sistema sanitario: ¿hacia dónde vamos?” en el Auditorio del Complejo Cultural "Santa María" (Plasencia).

Los Ponentes son:
D. Alfonso Jiménez Palacios. Director General de Farmacia y Productos Sanitarios. Ministerio de Sanidad y Política Social.
D. José Ramón Luis-Yagüe. Responsable de Relaciones con las CCAA. Farmaindustria.
D. Marciano Sánchez Bayle. Portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y presidente de la Asociación Internacional de Política de Salud (IAHP).

Moderador:
D. Ceciliano Franco Rubio. Director-Gerente del Servicio Extremeño de Salud.
La entrada es abierta a población general, Os invitamos a participar.

sábado 6 de noviembre de 2010

De la pilarica, el Papa de Roma y el Congreso de la SEFAP


No nos hemos recuperado aún de la ofrenda farmacéutica congresual a la virgen del Pilar y de la posterior explicación episcopal, (al parecer la Virgen en Zaragoza no se apareció (como en Fátima o en Lourdes) sino que vino y con el pilar debajo del brazo, debe ser que, en aquellos tiempos, el departamento celestial de efectos especiales aún no estaba muy desarrollado) y ya estamos inmersos en plena visita papal. Benedicto XVI realizará siete intervenciones públicas, entre discursos, homilías y saludos, durante la visita de dos día a España. Por todos son conocidas las declaraciones sobre preservativos y otros temas básicos de salud del cardenal Ratzinger (os dejo un editorial de Lancet sobre este tema).
Respetando profundamente la labor eclesiástica del jefe de la Iglesia católica e ilustre empleado del mes de saludyotrascosasdecomer, no estaría de más que, al menos en estos temas tan básicos ayudara un poco a mejorar la salud de los vivos, que tiempo tenemos todos de estar muertos disfrutando del otro mundo que defiende.
Con el permiso de su santidad me atrevo, dado el gusto por la benemérita del que tradicionalmente se hace gala a nivel eclesiástico, a proponer algunas ideas para solucionar unos cuantos problemas de este sistema sanitario en particular y de otros muchos en general.
  1. Implantación del carné de prescriptor por puntos, cada prescriptor tendría 12 puntos y los iría perdiendo en función de lo suelto que tenga el boli, se establecerían una serie de normas con las que se pierden y se recuperan los puntos.
  2. Captura del Visitador médico y de gestores imprudentes, establecimiento de una unidad de operaciones especiales que impida la entrada de los mercaderes en el templo de la salud.
  3. Indulgencia plenaria para aquellos prescriptores que entren en el reino de la evidencia.
Foto de la Pilarica cortesía de Javier Pastor y secuela del congreso de la Sefap.

viernes 5 de noviembre de 2010

Conflictos entre ciencia y Marketing


La plataforma No Gracias quiere seguir viva. Hoy más que nuca, cuando la salud se ha convertido en un bien de consumo, cuando estamos rodeados de campañas supuestamente filantrópicas y benefactoras en pro de la salud que esconden intereses comerciales, cuando la investigación, la (de)formación y de la (des)información dan signos cotidianamente de un sometimiento intolerable a las reglas del mercado y cuando los delegados comerciales de las compañías farmacéuticas siguen formando parte del paisaje de personas que todos los días inundan nuestros centros sanitarios, iniciativas tenaces como la de No Gracias deben servir para seguir creyendo en la idea de que otro tipo de relación entre profesionales sanitarios e industria es posible (y deseable).

Y para escenificar que el movimiento sigue adelante, nada mejor que verse las caras. Será en Oviedo, el 26 de Noviembre. Se trata de una actividad libre de humos (o dicho de otra manera, independiente de cualquier tipo de financiación por parte de industria farmacéutica, alimentaria, tecnológica, mediática, de servicios, etc). Espartana y sin glorituras. Al grano. Se abordarán cuestiones imprescindibles para entender porqué algunos hablan de ciencia cuando en realidad se trata de mercadotecnia...

Pero la cosa no se queda ahí. También habrá un concurso donde se premiará la mejor campaña que ironice sobre el fenómeno de la invención de enfermedades, y la mejor idea que trate de neutralizar su efecto (reproducimos las bases más abajo). Seguro que a muchos de vosotros se os ocurre alguna cosa. Ejemplos de una cosa y de otra hemos encontrado tanto en este blog como en muchos otros blogs amigos, para comenzar...

Saludyotrascosasdecomer es un blog libre de humos. Desde aquí apoyamos y comulgamos con la filosofía de NoGracias. Es más: proponemos la extensión de la campaña de LIBRE DE HUMOS INDUSTRIALES no sólo a actividades docentes, sino también a centros sanitarios o consultas, blogs y webs, redes sociales, campañas de promoción y prevención, actividades sociales, etc.

Que cunda el ejemplo. Nuestra independencia profesional está en juego.

BASES DEL CONCURSO
-NoGracias, organización española que promueve relaciones independientes, prudentes, proporcionales y transparentes entre los profesionales y las industrias y empresas sanitarias,
CONVOCA un premio anual para destacar en sentido irónico la mejor idea, proyecto, campaña, institución y persona en el campo de creación de enfermedades (medicalización de la vida, o disease mongering).
-Es decir, se trata de seleccionar aquello más llamativo, más absurdo, mejor diseñado, con mayor impacto o que haya logrado mejor su objetivo en el campo de la invención de enfermedades y de la medicalización de la vida (disease mongering).
-Este campo se refiere a la ampliación de la definición de enfermedad con el objeto de hacer negocio y/o tener poder. En sentido opuesto, la invención de enfermedades y la medicalización de la vida conllevan una disminución del campo de la salud (con sus propuestas continuas cada vez es más dificil estar sano). El campo abarca la invención de factores de riesgo y de enfermedades, la ampliación de definiciones previas, y la transformación de situaciones "de la vida" en situaciones patológicas que requieren diagnóstico y tratamiento.
-Naturalmente, la concesión del premio se hará con el comentario apropiado que destaque la falta de fundamento científico de la propuesta premiada, de forma que el premio y su eco permitan hacer llegar un mensaje de precaución a la sociedad y a los profesionales.
-Está abierta la convocatoria para 2010, que se cerrará el 25 de noviembre. Los premios se concederán durante el Seminario "Conflictos entre ética y marketing", a celebrar en Oviedo, el 26 de noviembre.
-Se pueden enviar las propuestas a www.nogracias.eu (e-mail jornadaoviedo@gmail.com) con datos concretos y una nota de explicación en las cuatro categorías propuestas (idea, proyecto, campaña, institución y persona).

-NoGracias también CONVOCA premios para la mejor idea, proyecto, campaña, institución y persona en la defensa y resistencia frente a las enfermedades inventadas, frente a la medicalización de la vida, frente al disease mongering.
-Se pueden hacer propuestas para 2010 hasta el 25 de noviembre.
-Se pretende dar relieve y animar a la resistencia frente a la invención de enfermeades.

jueves 4 de noviembre de 2010

La respuesta in/correcta

El taxista dijo que tardaría un cuarto de hora en pasar a recogerte. Estaba parado en mitad de un atasco en el centro. Mediaba la tarde y un viento fresco bajaba de las montañas para darle un respiro al calor del verano. Dejaste el maletín en el suelo y te sentaste en el bordillo a esperar. Viste pasar una ambulancia con la sirena encendida. ¿Cuántas veces eres tú el que viaja ahí dentro? Un niño pequeño, del brazo de su madre apresurada, te mostró una lengua teñida de azul por el colorante de algún caramelo y se echó a reir. De un coche gris se bajó un hombre mayor acompañado de una muchacha que hablaba por teléfono. El hombre se apoyó en el hombro de ella. Tenía lágrimas en los ojos. Pasaron a tu lado, sin mirarte, y abrieron la puerta del asilo. Es el marido, pensaste.

Cuando llegaste, la paciente agonizaba en la cama. La hija te pidió que no la llevaras al hospital. Sólo quiero que no sufra. Una aguja subcutánea con el bisel hacia abajo perforó la piel del pecho y, permeable, se rindió al empuje de un émbolo que administró la dosis de morfina suficiente para aplacar la disnea. Después, la escopolamina mantendría a raya las secrecciones. Mientras hacías tu trabajo, el hijo cogía la mano de la moribunda. Te fijaste en su sonrisa triste. Dos monjas, a los pies de la cama, rezaban en sordina una oración que regresó de tu memoria después de tantos años.


El taxi te dejó en la puerta del centro de salud. Cuando entraste, la administrativa te llamó. Alguien quería hablar contigo por teléfono. Doctor, soy la hija de Jovita. Sólo quería darle las gracias. Mi madre acaba de morir y, cuando lo ha hecho, ya no se ahogaba. Lo siento mucho, contestaste sin saber muy bien si esa era la respuesta correcta.

miércoles 3 de noviembre de 2010

Memorias de un coordinador extraño

(Extraño: De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio)


Capítulo doble cero: Amsterdamned, misterio en los canales


El Cinestudio Fantasio estaba en la calle José Ortega y Gasset, a un par de transbordos en Metro pero a bastantes más universos de distancia del barrio. El descubrimiento de un lugar donde ponían tres o cuatro películas por trescientas pesetas y cambiaban el programa semanalmente, acortó un abismo más que geográfico y amplió de forma definitiva mi horizonte sentimental con Madrid. Prácticamente, viví allí varios veranos y aunque apenas sufrí, quiero pensar más por falta de edad que de entendimiento, el cierre de los dos cines que hubo en Moratalaz, cuando desapareció el Fantasio las calles de una ciudad que pronto iba a abandonar empezaron a decirme adiós.

Nunca he vuelto, y lo he pensado en alguna ocasión. Gran parte de los cines de barrio en Madrid fueron adquiridos como locales por bancos o multinacionales, pero entonces se le echaba la culpa a los videoclubes, que siempre han sido más fáciles de derribar. No sé si soportaría ver una sucursal bancaria o un Zara en el mismo sitio donde, a base de sesiones triples, perfeccioné la mirada y aprendí la resistencia necesaria para aguantar, quién me lo iba a decir, maratones como el del Festival Internacional de Cine de Gijón.

La memoria, en especial la memoria literaria, tiende a elaborar sus propias ficciones. No estoy seguro, quizás no fue en el Fantasio donde vi Amsterdamned, una bobada entretenida que no se parecía a las novelas de Jamwillem van de Wetering y que, sospecho, tampoco tiene demasiado que ver con el post-Amsterdam que me he encontrado recientemente: una ciudad que va un poco más allá de sí misma para no afrontar alguna que otra contradicción.

Lo peor de Amsterdam puede que sea que Enric González aún no ha escrito sus historias acerca de la ciudad, lo cual, de entrada, nos escamotea un buen puñado de lugares altamente recomendables y un nada despreciable vistazo de conjunto que parte de la pura anécdota para, sin dejar de lado la perspectiva histórica, explicarnos de qué va la cosa.

Desde nuestra mentalidad un tanto acomplejada y bastante mesetaria, un holandés es un individuo pluscuamperfecto dotado de una superioridad que no precisa comprobación práctica porque es evidente, se nota. Y además, pasa en bicicleta. El amsterdamnés sería el producto definitivo, listo para exportar.

Intentemos dejar a un lado siglos de declive histórico, décadas de inmovilismo cultural, años de retraso en materia idiomática y educacional, todos los déficits de ingesta láctea imaginables y alguna que otra mezquindad suspendida en esa esquina del globo ocular que empleamos para criticar sin compasión ni excesivo fundamento. Hagámoslo por un momento y de la forma más pedestre que se me ocurre: demos un paseo.

El paseo resulta muy útil para intentar entender cualquier asunto. En el caso de una ciudad, imprescindible. Si se trata de Amsterdam, ha comenzado uno de los deportes de aventura más inesperados que quepa encontrar. El peatón, aquí, es una especie en vías de extinción, un ser acorralado, un bulto sospechoso. Tras un minucioso análisis de seis días, la culpa es de las bicicletas y de los que las conducen, algo así como el 95% de la rutilante población neerlandesa.

Ya sé, ya sé que íbamos a procurar despojarnos de cualquier atavismo ibérico y esto comienza torcido si la primera aproximación es un ataque directo a una de las cumbres del ecologismo urbano. Por no mencionar mis propias carencias en materia psicomotriz, dispuestas a sacarse la espina a la menor ocasión. Intento ser ecuánime, a mi pesar. Las bicis en Amsterdam no han desplazado a los coches ni a las motos, si no, literalmente, a los viandantes.

Salgamos a la calle. A pie. Probemos a cruzar una avenida, no demasiado ancha ni demasiado concurrida, apenas algo más que una calle estándar. La menor de nuestras preocupaciones serán los vehículos a motor, hay pocos o no en exceso y circulan mayoritariamente dentro de los límites de velocidad establecidos. También están los tranvías, es cierto, pero aunque sigilosos éstos acostumbran a avisar de su presencia e incluso llegan a frenar antes de que iniciemos una visita fuera de programa por su abigarrada estructura inferior. Las bicicletas no. Apenas se desvían, no frenan. Son las amas. Y el auténtico peligro para el caminante, con ese circular en tiempos de contrarrelojista profesional y sin embargo despreocupado, medio circense. Merece la pena detenerse a enumerar algún ejemplo: con tacones altos, acarreando estanterías, con un brazo en cabestrillo, llevando cuatro perros, con escalera de mano, pedaleando con la pareja de la mano o con la mano en cualquier otro lugar lejos del manillar, escribiendo mensajes de móvil… Un barrio tan característico y popular como el Jordaan, asiste impertérrito a la desaparición de sus aceras por el exagerado número de bicicletas aparcadas. En una de ellas fui atropellado levemente por una ciudadana que traspasó los límites del carril y al parecer pretendía entrar montada a hacer la compra; en otra, vimos a un anciano tropezar y caer por culpa de una rueda que sobresalía del estacionamiento.

Son tonterías, nada que invalide los evidentes logros en materia de contaminación, tráfico y ruido. Seguridad vial o estacionamiento, en fin, hablemos dentro de unos cinco años, cuando el número de espacios intransitables o de pequeños accidentes equilibre el argumento “siempre será mejor una bici que un coche”. Llegar al otro extremo no es alcanzar la bondad máxima, es sólo el reverso del mismo mal. Tal vez sea Roma, su cercanía y la constancia de que hay más vida en cualquier infecto Vicolo divieto d’affissione al atardecer que en este desfile cansino de funambulistas rubios camino de su bol de soja transgénica.

Amsterdam, con sus estores insuficientes y sus vidrios esmerilados a media ventana, es el paraíso del voyeur. La ausencia de cortinas en los domicilios no obedece al carácter extrovertido del holandés común, queda mucho calvinista con pecados ancestrales que purgar por más exhibición de silicona legalizada que todavía ofrezca la ciudad, más puritana de lo que se esfuerza en ocultar.Abandera recientemente las medidas europeas contra el consumo de tabaco en espacios públicos y al tiempo promociona docenas de coffeshops en penumbra no sólo insalubres, directamente antihigiénicos. Posee un alucinante espacio para disfrute gratuito de la cultura en muchas de sus manifestaciones, la Centrale Bibliotheek, lo cual está poniendo en peligro la continuidad de bibliotecas menores en las áreas periféricas de la ciudad por falta de presupuesto. Tolerancia y represión, una mezcla cuyo desarrollo habrá que seguir y de la que saldrá algo probablemente menos chupiguay y profundamente más interesante.

Termino. Como hay que acabar, en uno de sus múltiples y muy acogedores cafés, rascando bajo la superficie irónica del amsterdamnés medio, ese individuo pasablemente presuntuoso, un par de escalones por debajo de la arrogancia, que lee el Volkskrant porque todavía recuerda que fue hippie y aunque ha votado a los conservadores se confiesa de izquierdas, que aguarda la noche ocupado con una pinta de cerveza y una conversación, que tiene la bici mal aparcada, que manifiesta un interés mediano por cuestiones relativas a la Unión Europea y casi nulo por el pasado Mundial de fútbol. No, no vio la final. Un familiar enfermo, un televisor estropeado, un atasco de bicicletas. Que tenga que venir un tipo enclenque, bajito, pálido, anémico, cara muerto, bizcoché, ultramesetario de Fuentealbilla, un amago de europeo, un soplido apenas, a hacerse un zumo con tu preciada naranja mecánica.

Tiene que ser duro.

aMamografiando la ciudad, conferencia de Jeffrey Harris


Para aquellos a los que puedan acercarse a Valencia, quizás sea una buena idea para este Viernes la conferencia de Jeffrey Harris titulada "La decisión del U.S. Preventive Services Task Force en
noviembre 2009 de no recomendar la mamografía rutinaria para las mujeres de 40 a 49 años: El papel de la ciencia en la política sanitaria de los EE.UU."

In memoriam, a M. Yehia EL MIR EL HALAK

Esta mañana me llamó una compañera para contarme la muerte de mi amigo M. Yehia EL MIR EL HALAK, al parecer fue en agosto, como diría Sabina "agonizó en voz baja por cortesía", un infarto fulminante.
Yehia era un hombre bueno, era mi amigo y maestro de muchas cosas, fue mi codirector de tesina, a fuerza de compartir mil horas en el departamento nos hicimos buenos amigos, cosa que no abunda entre los departamentos universitarios acostumbrados más a meterle el dedo en el ojo al vecino que a colaborar.
El tiempo y el trabajo nos separó pero seguíamos manteniendo contacto, hace poco le llamé y no contestó (el trabajo, pensé)...
Recuerdo aquella noche en la que salimos del departamento a las 4 de la mañana tras un experimento en el que tratábamos de medir la capacidad de trasportar un análogo de ácidos biliares de una membrana de la placenta, lo mejor de todo fue el parto, se llama Javi y ahora tiene que tener unos 9 años, le dediqué mi tesina en el primer lugar, después el catedrático corrigió la versión "oficial" para que él estuviese primero en los agradecimientos.
Yehia se reía de esas cosas, siempre con un punto socarrón, prudente y sabio.
Sirva este post como homenaje, como abrazo que le llegue a donde quiera que esté y a los que le quisieron. Termino con la misma cita con la que empecé aquella memoria de tesina, de Gibrân Jalîl Gibran un poeta de su tierra el Líbano.
Protegedme de la sabiduría que no llora,
de la filosofía que no rie
y
de la grandeza que no se inclina ante los niños.

martes 2 de noviembre de 2010

Secuelas del 15 Congreso SEFAP

La semana pasada estuve en Zaragoza en el 15 congreso de la Sefap, si os soy sincero iba sin muchas ganas y el resultado ha sido mucho mejor de lo que esperaba. Estos saraos tienen siempre mucho de reunión familiar tipo bodorrio en dónde, por mucho que se intente ser chick, al final terminan poniendo "Paquito el chocolatero".
Especialmente me gustó la conferencia del Dr. James M. Wright, Managing Director and Chair, de Therapeutics Initiative de la Universidad de la Columbia Británica de Canadá, titulada "Evaluación de los resultados en Salud tras la Implantación de Diferentes Estrategias en URM" que hizo una exposición brillante en dónde se confesó pesimista frente a la fuerza (los elefantes) de las grandes compañías farmacéuticas y de los vientos medicalizadores de todo y a todos y propuso dos interesantes y valientes (viniendo de quién vienen) soluciones a estos problemas:
  1. Prohibir la publicidad y la promoción de los distintos medicamentos y dedicar esos recursos a I+D
  2. Que la Fase III y IV de los ensayos clínicos sean realizadas por investigadores independientes y ajenos a los promotores del estudios.
Nos habló también del conflicto de intereses que supone el tener a la industria en todas las salsas, congreso incluido. La expresión anglosajona para cuando existe un problema que todo el mundo ve pero que todo el mundo intenta ignorar es "it is a elephant in the room" En este tema, la diferencia con los bodorrios es que, en estos casos, el sobre o la espiga, el hotel y todo lo demás generalmente lo pone el elefante.

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